El proyecto consistió en la instalación de una red de piezómetros y sensores de nivel freático en una parcela de 12 ha destinada a la construcción de una plataforma logística. El objetivo era caracterizar el comportamiento del acuífero superficial y prever posibles afecciones a la cimentación durante las excavaciones. Se realizaron 18 sondeos mecánicos a rotación con extracción de testigo continuo, ensayos de permeabilidad Lefranc y la instalación de 6 piezómetros automáticos con registro horario. Los datos recogidos durante 8 meses permitieron modelizar el flujo subterráneo y definir un sistema de drenaje perimetral que evitó la subsidencia del terreno. El informe final incluyó un mapa de isopiezas y recomendaciones para la gestión del agua durante la fase de obra.